El lóbulo de la oreja es una estructura formada por piel y tejido graso que carece de mucho soporte. Si, además, añadimos factores como las dilataciones o pendientes grandes con peso excesivo, podemos sufrir desgarros.
Estos pueden ser en forma de agujero parcial, los que no llegan a dividir completamente el lóbulo, o en forma de agujero con rasgado total, que producen una división completa. Cerrar un agujero de pendientes de la oreja en Clínica Morano es posible.
Técnica relativamente sencilla cuya duración suele oscilar entre los 15- 30 minutos por lóbulo.
Cirugía mínimamente invasiva, con anestesia local.
Permite realizar vida normal después del tratamiento.
Indicado para todas las épocas del año.
Una técnica sencilla en manos expertas…
Cuando han pasado entre 7 y 10 días tras la cirugía, se retira la sutura, y a partir de un mes puede realizarse una nueva perforación para la colocación de pendientes si así se desea.
Las incisiones en el lóbulo pueden provocar una leve molestia cuando terminen los efectos de la anestesia. Por norma general, los resultados son tan satisfactorios que hacen desvanecer estas pequeñas incomodidades.
Por norma general, los resultados son visibles al momento. Después de una correcta cicatrización ya podremos volver a hacernos un agujero para llevar un pendiente.
La intervención dura entre 20 – 30 minutos. En el caso de que el cierre de la herida se demorara un poco más, podemos llegar a los 40 minutos.
Lo recomendable es esperar un mes desde que quitamos los puntos para volcer a poner un pendiente. De esta manera, el tejido cicatriza correctamente y vuelve a tener sostén y estructura para que no se vuelva a rasgar de nuevo.